Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Los perros de Pavlov

Archivado en CINE • Fecha: 27-12-2005 00:55:57

He aquí una supuesta crítica del corto de "Los Perros de Pavlov" de Kike Mailló.

Con la mirada puesta en el…

La vida no es una película, ni una película es nuestra vida. Tampoco la vida es una rutina, ni la rutina un tipo de vida. Ciertamente las cosas siempre se pueden cambiar, incluso cuando menos lo esperamos. Si bien, lo que en absoluto es posible es retroceder las agujas de nuestro reloj y pretender empezar de nuevo. A lo hecho, pecho y ya no hay vuelta atrás.

Ángel sale de su casa; Luís y su compañero vuelven de trabajar en su furgoneta; Alicia y su padre van a recoger a mamá del supermercado donde trabaja; Alicia vende sopas; Moisés intenta robar. Alicia intenta vender una sopa a Ángel. Ángel la observa mientras tanto. Sofía juega con su pelota en la plaza. Moisés logra asir su objetivo. La furgoneta se acerca al lugar donde confluirán todas estas vidas. El tiempo traiciona a Alicia. Sofía pierde el control de su pelota. Moisés, cobarde, sale corriendo de la tienda. Sus vidas confluyen en frente del supermercado. Luís intenta esquivar a la niña que va tras su pelota, y Moisés recibe su merecido. Afortunadamente estamos viendo un corto, y todo es posible, incluso alterar el espacio temporal para que no nos quedemos con mal sabor de boca.

Una serie de personas vagan por un supermercado cuando se produce un terrible accidente, ¿terrible? La pobre niña se salva, y el niño malo sale malherido. ¿no es eso lo que todo quisimos escuchar en los cuentos con final feliz?. Aún así, a pesar de semejante giro argumental, Los perros de Pavlov es un corto que refleja bastante bien la otra realidad, la de detrás de la pantalla. Todos tenemos perspectivas distintas de la misma situación, apenas si podemos despojarnos de nuestras ideologías. Incluso el mero hecho de perseguir una pelota es para una cría un conjunto de valores: “es mi pelota, un regalo, la quiero, no la puedo perder…”. Yo soy yo y mi circunstancia… ahora más bien diríamos que “yo soy yo y nuestras circunstancias”, ya que cada vez es más la gente que siente su vida como mera rutina tintada de continuos tonos azulados acompañados de la música apropiada para ese instante. Los sentimientos, por supuesto, ni tocarlos, que probablemente acabemos de salir de una relación y nos dé ‘mal rollo’ el tropezar dos veces sobre la misma piedra (Si es que nos siguen atrayendo los animales). ¿Y quién dijo misma?

Es indisputable que es un corto, y que es cuestión de segundos volver atrás y empezar de nuevo. Ahora bien, si decíamos que el corto refleja bien nuestro entorno es porque también nosotros podemos elegir cambiar el punto de vista; no viajando en el tiempo, no, sino cambiando el ‘chip’, que también es cuestión de segundos. Sólo así veremos la rutina con otros ojos, si es que la vemos; y sólo así Luis y Sofía se arriesgaran a volverse a ver y cenar; sólo así Moisés verá que robar no es la mejor circunstancia para su vida; y sólo así Luis volverá del trabajo con una sonrisa. De acuerdo, este corto no es nuestra vida; ni nuestra vida un corto, pero si Kike Mailló escogió tal tema, será para disminuir la capacidad de reflejo de nuestra pantalla. Será que nos ve faltos de originalidad. Será que no hay vuelta atrás y sólo nos queda mirar adelante con otros ojos.

Escrito por Mª Carmen Carilla
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias (URL para referencias)


Comentarios


Comentar



Recordar datos




LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009