A veces me pasa que necesito escribir lo que voy viviendo, transformarlo y disfrazarlo por medio de las palabras que nos llevan al mundo... porque la realidad sólo existe como nosotros la pintamos, dibujamos, cantamos, describimos... Y existe siempre, sólo que a veces se esconde en el recuerdo.
Intenté cuidar tus sueños
Romper tus miedos
Y hacerte sonreír sinceramente.
La frustración, él,
se apoderó de mí en más de una ocasión.
Fui cómplice de una mirada
Que aún persiste en el polvo del recuerdo.
Aquel amanecer se fue enrojeciendo
Al tiempo que nuestros corazones se doblaron.
Nunca supo salir de su pasado,
Y aun así yo me quedé en él por un tiempo.
La incertidumbre se volvió tenue,
Cuando la evidencia se tornó en dolor.
Fuimos tan solo dos lunáticos,
Enamorados del cielo y del mar,
Como niños enraizados en su llanto,
Como noches sin vestido.
Y sin embargo, estás aquí todavía.
No sé cómo, ni por qué,
Pero tus brazos siguen ahogándome,
Porque el tiempo no pasa por ellos…
Este sentimiento se va haciendo impuro,
La lluvia sigue cantando en el exterior,
La indecisión se monta en su vaivén de océanos…
Mientras tú aceleras, te escondes,
Y ni siquiera me dices adiós
Quise ser tú y quise ser yo,
Pero al final…
Todo se transformó en versos:
Éstos, que son para ti, recuerdos.